Boxeo, ¿deporte o crimen?

La ciencia y el mal de Parkinson
Traumatismos reiterados en la cabeza podrían acelerar la aparición del Parkinson

MARÍA VALERIO

   

 

La depresión no es la única enfermedad que parece estar ligada a las contusiones cerebrales. Estos golpes también podrían incrementar gravemente el riesgo de padecer Parkinson. Según la gravedad de la contusión y de si esta requiere o no hospitalización, las probabilidades pueden multiplicarse hasta por once en los casos más graves. Los golpes más leves ni siquiera repercutieron de forma moderada en la incidencia de la enfermedad, de manera que parece ser la gravedad de la lesión la que determina fundamentalmente la aparición del Parkinson.

En este caso, una investigación de la Clínica Mayo publicada en la revista ‘Neurology’ asegura que el peligro es especialmente patente para aquellos deportistas que llegan a perder la consciencia. Ojo, esto no quiere decir que «todo aquel que se golpee la cabeza vaya a desarrollar Parkinson en su vejez», pero todo parece indicar que ‘algo sucede’ en el cerebro que desencadena una cadena que finaliza en la aparición de la enfermedad. Los investigadores quieren dejar claro este punto y recuerdan que estos resultados no demuestran que existe una relación de causalidad directa entre los golpes en la cabeza y el Parkinson, «simplemente demuestra que el riesgo se incrementa», dicen.

Como en el caso de la depresión, tampoco con el Parkinson los científicos son capaces de explicar con certeza cuáles son los mecanismos que subyacen detrás de esta evidencia, aunque sospechan que están relacionados con daños que tengan lugar en las células cerebrales. Algunas de sus hipótesis apuntan a la muerte de estas células, así como a la entrada de determinadas sustancias ‘contaminantes’ en el torrente sanguíneo a consecuencia de las roturas de vasos que se producen en los capilares cerebrales.

Según explica el doctor López del Val, miembro de la Sociedad Española de Neurología, cada uno de estos traumas provoca una microlesión en el cerebro, y la muerte de algunas células y neuronas, «unas más recuperables que otras»; sin embargo, añade, es necesario además valorar la predisposición personal de cada paciente. «Cassius Clay, por ejemplo, fue un boxeador muy poco castigado por los contrincantes; sin embargo, ahora padece un Parkinson muy evidente. Lo que quiere decir que el boxeo probablemente no haya hecho más que acelerar lo que ya estaba determinado de antemano en su código genético», dice.

El Parkinson es un problema neurológico, progresivo y degenerativo para el que por el momento, no existe cura conocida. Los brazos y piernas comienzan a tener dificultades para moverse, el paciente desarrolla temblores y tics faciales y, progresivamente, su inmovilidad se acentúa más y más. En España padecen esta enfermedad 180 personas por cada 100.00 habitantes.

Un síntoma muy similar al Parkinson se había apreciado ya en algunos boxeadores que padecían lo que en términos médicos se conoce como ‘demencia pugilística’. Precisamente por su propia naturaleza violenta los daños que se pueden producir durante un combate de boxeo son numerosos.

Este tipo de demencia, también conocida por el nombre de ‘Síndrome de los boxeadores’, fue descrita por primera vez en 1928. Generalmente se manifiesta varios años después de la retirada y se caracteriza por una inestabilidad inicial de marcha que en algunas ocasiones coincide con periodos de confusión mental y un entorpecimiento muscular general. El deterioro mental es progresivo y suele acabar con la incapacidad total del púgil.

Científicos del Centro para la Investigación de Enfermedades Neurogenerativas de la Universidad de Pensilvania, demostraron hace dos años que los cambios que tienen lugar en los cerebros de los boxeadores atontados tienen las mismas características que las que se producen en pacientes con Alzheimer. Una evidencia que viene a sumarse a todos los datos que ya habían demostrado que las lesiones en el cerebro incrementan el riesgo de desarrollar enfermedades neurológicas como el Alzheimer o la demencia.

 

 

Opinión de la ciencia sobre el boxeo y el Alzheimer 

 

Lesiones en boxeo imitan Alzheimer

 

Los boxeadores pueden estarse poniendo a sí mismos en riesgo de sufrir Alzheimer.

 

Los cambios moleculares que ocurren en los cerebros de los boxeadores atontados por los golpes y en otras personas que sufren lesiones cerebrales, son similares a los encontrados en personas que padecen del mal de Alzheimer.

El hallazgo proporciona evidencia de que lesiones en el cerebro incrementan el riesgo de desarrollar Alzheimer en la madurez.

 

Uno de los signos clásicos de la enfermedad de Alzheimer es la acumulación en el cerebro de una maraña fibrosa de un tipo particular de cuerpos químicos anormales llamados proteínas "tau".

 

Los científicos han descubierto que marañas similares se encuentran en pacientes con desórdenes de memoria, Demencia Pugilística (DP), también conocido como Síndrome de los Boxeadores.

 

Científicos del Centro para la Investigación de Enfermedades Neurogenerativas de la Universidad de Pensilvania, compararon los cerebros de personas con historia genética de Alzheimer con aquellos de ex boxeadores que han desarrollado DP.

 

Mecanismos

 

La investigadora Luise Schmidt dijo que sus hallazgos "sugieren que las lesiones cerebrales pueden causar el Síndrome del Boxeador mediante la activación de mecanismos como los que causan las lesiones tau en el mal de Alzheimer".

 

"Por extensión, también sugiere que una lesión en la cabeza puede incrementar las posibilidades de Alzheimer más tarde en el ciclo vital".

 

El cerebro humano produce seis formas de proteína tau, las cuales -creen los investigadores- juegan un papel en la formación de la red de microtubulos que sirven como sistema de transporte dentro de las células cerebrales.

 

La enfermedad de Alzheimer y la Demencia Pugilística están marcadas por desordenes físicos y de memoria similares.

 

Sin embargo, aunque grupos de proteínas tau anormales se encuentran en las dos condiciones, tienden a formarse en diferentes partes del cerebro.

 

Ahora, los investigadores confían en que, entendiendo las similitudes entre las enfermedades, pueden encontrar raíces comunes.  

 

 

Anuncios

Una respuesta to “Boxeo, ¿deporte o crimen?”

  1. ®üßì x100þ®€ Says:

    ahora me dices loka aami okis bueno si lo sabes para que me hablas pues comot e dije una ves soy chimuela y fea y reloka jajajaj k wina bueno chau

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s